Consejos para una buena impermeabilización de una cubierta

La impermeabilización de una cubierta es fundamental para garantizar que el agua de la lluvia y la humedad no penetren al interior de un edificio, lo que causaría grandes molestias en la comodidad de quienes habitan en las viviendas. Al margen de esto, también hay que tener en cuenta que las humedades también pueden llegar a influir en la salud de las personas, especialmente en aquellas que sufren problemas respiratorios. Incluso, todo puede derivar en deficiencias estructurales.
Por eso, desde CEIM Soluciones Integrales sabemos la importancia de trabajar con una membrana de calidad y también cuidamos todo en cuanto al soporte, las pendientes o los desagües. ¡Garantizamos resultados sobresalientes! Gracias a nuestra experiencia en el sector, tenemos la capacidad de dar una serie de consejos para una buena impermeabilización de una cubierta.
¡Aplica estos consejos para una buena impermeabilización de una cubierta!
- Pendiente correcta: Creemos que es clave para empezar con los consejos para una buena impermeabilización de una cubierta. La pendiente tiene que estar dirigida para que el agua vaya hacia sumideros y canalones sin que se formen charcos. Si el agua se estanca, la impermeabilización estará mal ejecutada.
- Buen soporte: Hay que cuidar la superficie al máximo. No debe tener suciedad, pero también estará firme, seca y sin la presencia de polvo. Por supuesto, en la misma no se puede dar la presencia de grietas, fisuras o partes sueltas. Hay que repararlas antes de impermeabilizar. Si no es así, nada saldrá bien. Por supuesto, será fundamental prestar atención a los puntos débiles.
- Cuida los puntos débiles: Te lo hemos adelantado y es fundamental. Cuida los pasos de tuberías, sumideros, desagües, chimeneas, juntas y los cambios de pendiente, entre otros, para actuar sobre los mismos y dejarlos en perfecto estado para que no se produzcan filtraciones.
- Sistema adecuado: Seguimos con los consejos para una buena impermeabilización de una cubierta y llegamos al punto de analizar si la cubierta es plana, inclinada, transitable, no transitable o con aislamiento térmico. Ese análisis determinará si la impermeabilización es líquida, de PVC o con láminas bituminosas. Cada cubierta es diferente y un buen estudio previo marcará la diferencia en el futuro.
- No mezcles y protege: Intenta seguir al máximo las instrucciones del fabricante. No mezcles materiales sin tener la seguridad que hay un alto grado de compatibilidad. Además, la impermeabilización deberá estar protegida ante condiciones meteorológicas duras, los rayos ultravioletas o los impactos. Un buen revestimiento es más que necesario.
Antes de finalizar, recuerda hacer una prueba que determine la efectividad de la impermeabilización y ten en cuenta que debes realizar un correcto mantenimiento de la misma. ¡Te ayudamos como expertos en rehabilitación de edificios y trabajos con SATE!